Huye del frío y disfruta las mejores playas

Evelyn Velázquez

Ciudad de México, 27 de diciembre de 2017. El fin de año y la temporada decembrina suelen relacionarse con el frío, enormes abrigos y bebidas calientes para mantener la temperatura. Sin embargo, también es una época que coincide con las vacaciones, y con ellas, la oportunidad perfecta para salir de viaje y conocer nuevos destinos.

Para salir de la rutina, relajarse y alejarse del frío, la mejor opción de viaje es una playa con clima tropical. México posee una cantidad inmensa de playas, desde las más populares y concurridas por turistas de todo el mundo, hasta las que son casi desconocidas y se conservan tranquilas. Acá están cinco destinos para que despidas el año acompañado de sol, mar y arena.

Holbox, Quintana Roo. Esta isla al norte de Quintana Roo forma parte del área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, por lo que se mantiene casi virgen y sus áreas naturales en un estado de conservación perfecto. Las aguas del caribe que bañan sus playas son de un azul intenso y una claridad cristalina, convirtiéndolas en un espacio perfecto para esnórquel y buceo. Uno de los atractivos más grandes del lugar es que ahí se encuentra el hábitat natural de los tiburones ballena y, además de poder observarlos, existe la opción nadar con ellos, en tours que ofrecen los lugareños, desde 2 mil pesos por persona, en los que está incluido el equipo para apreciarlos mejor.

Roca Partida, Veracruz. En el municipio de San Andrés Tuxtla, y al pie de un enorme acantilado, se encuentra esta playa poco concurrida. Las aguas del Golfo de México chocan con la costa rocosa del acantilado, formando lagunas de agua cristalina en las que puedes practicar tus mejores clavados. Además de las comodidades que brinda la playa sin vendedores ambulantes o promotores de hoteles, los más aventureros pueden hacer rappel en sus peñascos, practicar ciclismo de montaña o rafting. Lo recomendable es el camping al aire libre, aunque si no te agrada pasar la noche a la intemperie, hay cabañas en las que puedes hospedarte por menos de mil pesos.

Bahía de la Luna, Oaxaca. Cerca de las conocidas playas Puerto Ángel y Zipolite, en la misma costa oaxaqueña, se localiza esta pequeña playa. Aislada del exterior por cerros y su espesa vegetación; es la opción perfecta para quienes buscan relajarse y olvidarse de todo, pues aquí no llega la señal de telefonía celular. Sus aguas son tranquilas, contrastando con las grandes e intensas olas que caracterizan a otras playas oaxaqueñas, convirtiéndolas en una gran opción para nadar, bucear o esnorquelear todo el día. Al ser una playa virgen, sólo existe el pequeño hotel Bahía de la Luna para hospedarse, que tiene cabañas desde mil 200 pesos, que incluye fogata durante la noche, yoga y masaje (estos dos últimos sólo por temporada), además de platillos de autor de mano de la chef Laila Chagra, quien prepara un diferente menú cada día.

Isla Aguada, Campeche. Su nombre es engañoso, pues en realidad no es una isla, sino una barra que separa al Golfo de México de la Laguna de Términos, y que se conecta a tierra por una estrecha franja que va hacia Ciudad del Carmen. Aquí encontrarás aguas cristalinas y arena blanca prístina, pues las playas son vírgenes o semivírgenes, y los pobladores las mantienen limpias en todo momento. Podrás recorrer la laguna de Términos para avistar gaviotas y pelícanos; o bien, visitar Cayo Arena, una playa repleta de conchas de mar. Durante el recorrido es posible ver delfines saltando alrededor de la embarcación, pues es su hábitat natural y la laguna es un área protegida.

Progreso, Yucatán. Es una de las ciudades más importantes entre las comunidades costeras de Yucatán, pues es el puerto de conexión con el Golfo y el Caribe más cercano a la capital, Mérida. El malecón, centro de todas las actividades en el puerto, es grande y alberga diferentes bares y restaurantes, en los que puedes degustar platillos frescos del mar o una tradicional cochinita pibil, disfrutando de una gran vista del Caribe. La playa alberga especies animales tortugas de tierra, y una gran diversidad de peces, los cuales nadan muy cerca del puerto. Sus aguas tienen corrientes no muy fuertes, ideales para el windsurf, tablavela y kayak. Cercana a la playa se encuentra la Laguna Rosada, un cuerpo de agua poblado por flamencos silvestres que puedes observar y fotografiar a la distancia, mientras no los molestes.

El fin de año marca también el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas, pues comienza un año nuevo y con él, propósitos por cumplir. Al comenzar el año en un destino nuevo, podemos proponernos viajar para conocer más destinos interesantes que nos ofrezcan nuevas experiencias.

Fotos: Evelyn Velázquez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *