Museo del Templo Mayor abre exposición

Cortesía

Enclavada en el corazón de la Ciudad de México, la Zona Arqueológica del Templo Mayor cuenta ahora con un vestíbulo que permitirá un acceso controlado a los vestigios del también llamado Huey Teocalli y brindará un mejor servicio a sus visitantes. Entre 700 y mil personas recibe diariamente este sitio arqueológico, el quinto con mayor afluencia del país.

En este marco también se inauguró la exposición Revolución y estabilidad, que conmemora dos importantes efemérides, el 30 aniversario del Museo del Templo Mayor y los 40 años del proyecto homónimo, “que ha dado un nuevo rostro del mexica”, dijo el creador de esta iniciativa arqueológica, el profesor Eduardo Matos Moctezuma, investigador emérito del INAH y próximo a recibir el doctorado honoris causa por la UNAM.

La secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda reconoció la labor que a lo largo de los años ha realizado Eduardo Matos al “buscar en nuestras raíces prehispánicas la identidad del pueblo mexicano”; así como a los equipos de los dos proyectos que tuvo a bien consolidar, el del Templo Mayor (PTM) y el del Programa de Arqueología Urbana (PAU), cuyo esfuerzo está detrás de la materialización de este reciente espacio.

Ahora, tras cruzar la Plaza Manuel Gamio —quien identificó los primeros vestigios del Templo Mayor en 1913— y descender unas escaleras, se entrará directamente en “tierra sagrada”, comentó el director general del INAH, Diego Prieto, toda vez que el nuevo acceso pone al visitante a los pies de la estructura más importante del recinto sagrado tenochca, donde residían sus dioses tutelares: Tláloc y Huitzilopochtli.

Nuevos espacios

Al dar un recorrido por el vestíbulo del Museo del Templo Mayor, el arqueólogo Raúl Barrera Rodríguez, detalló a la comitiva que éste permite al público desplazarse sobre un área 50 m de longitud y 24 m de ancho, a una profundidad variable de 5 a 7 m con respecto al piso de la Plaza Manuel Gamio. Su puesta en valor implicó retirar una cantidad ingente de tierra y escombro, lo que requirió 600 viajes de camiones de volteo.

El responsable PAU, equipo que excavó este lugar entre 2009 y 2012, explicó que lo primero que el visitante observará son los restos de un piso hecho con grandes bloques de piedra andesita, que corresponde a una parte de la plaza frente a Templo Mayor, levantado en el gobierno del tlatoani Ahuízotl, entre 1486 y 1502.

También es posible apreciar una sección del Cuauhxicalco, ‘lugar del recipiente de águila’, una estructura circular de aproximadamente 17 m de diámetro y decorada con esculturas en forma de cabeza de serpiente y cuya escalinata está del lado poniente. Esta plataforma, relacionada con ceremonias del fuego y las exequias de los dignatarios mexicas, pertenece al mandato de Moctezuma Ilhuicamina, entre 1440 y 1469, detalló el investigador del INAH.

En el extremo sureste del Cuauhxicalco se observan los restos de un encino: el xócotl o árbol sagrado de los mexicas que, de acuerdo a la cosmovisión de este pueblo, comunicaba el plano terrestre con el inframundo y el cielo. Luego de un proceso de conservación que dilató dos años, este vestigio único vuelve a lucir en su sitio original, contenido en una especie de arriate estucado, también prehispánico.

En las vitrinas dispuestas en el nuevo acceso, el público podrá admirar piezas recuperadas por los equipo del PAU y del PTM: sahumadores con mangos en forma de cabeza de serpiente, una “ofrenda de autosacrificio”, consistente en un par de platos con navajillas al interior; puntas de proyectil y malacates miniatura en obsidiana; cetros en forma de venado y de serpiente, y representaciones de deidades como Xiuhtecuhtli y Tláloc.

El montaje del vestíbulo incluye maquetas, cédulas y video sobre cómo el Templo Mayor era la imagen del propio imperio mexica, de manera que fue ampliándose conforme Tenochtitlan adquiría poder. Además de las taquillas de atención al visitante, quien lo desee puede adquirir sus boletos de manera electrónica mediante un par de módulos dispuestos en la entrada.

Revolución y estabilidad

La directora del Museo del Templo Mayor, Patricia Ledesma Bouchan, comentó que la exposición conmemorativa Revolución y estabilidad se organizó como una metáfora de las ofrendas que los mexicas brindaban a sus dioses, de suerte que varios investigadores y los equipos del PTM y del PAU “ofrendan” ahora los conocimientos obtenidos a través de la infinidad de materiales recuperados durante las exploraciones arqueológicas.

Ledesma señala que también es un reconocimiento a la sociedad mexicana que ha acompañado al Museo del Templo Mayor en todos estos años, “sin duda el descubrimiento de Coyolxauhqui y el inicio del proyecto arqueológico son momentos inolvidables”, expresa; y también es un homenaje, por parte de los profesionales formados en esta iniciativa de investigación, al profesor Eduardo Matos Moctezuma, el “tlatoani” que ha dirigido esta empresa del conocimiento.

Revolución y estabilidad se compone de 10 módulos distribuidos en las salas temporales del Museo del Templo Mayor, en los que con la selección de más de un centenar de piezas arqueológicas cada investigador trata los aportes en su ramo. A esto se suma, la selección de “obras maestras” que se encuentran en las distintas salas del recinto, una labor que estuvo a cargo del propio arqueólogo Eduardo Matos, así como de la curadora y directora del museo, Judith Alva y Patricia Ledesma, respectivamente.

Además de apreciar piezas emblemáticas como el Caracol de piedra encontrado en la parte posterior del Templo Mayor; el Guerrero águila, que representa a la orden de guerreros del culto a Huitzilopochtli, la olla de barro pintada de azul con el rostro del dios del agua, Tláloc, entre otras; el público apreciará urnas que contenían los restos de guerreros y cinco cráneos recuperados del Huei Tzompantli.

En cuanto a los temas de los investigadores, la directora del Museo del Templo Mayor resalta la armonía entre los mismos, lo que permitió concatenar aspectos como el trabajo en concha con el de lapidaria, los de flora y fauna con los relativos a los cultos funerarios, y a éstos con los aspectos de la restauración de piezas tan diversas. “Es una sinergia que demuestra el vínculo del trabajo individual para obtener la visión de un todo: en este caso la cosmogonía del pueblo mexica”.

La exposición, que permanecerá hasta junio de 2018, incluso romperá las fronteras del museo, pues en la calle Argentina el transeúnte podrá observar una muestra fotográfica de los trabajos del PTM, liderado por el arqueólogo Leonardo López Luján desde 2007. De estos cabe resaltar la excavación de las complejas ofrendas dispuestas en torno al monolito de la diosa de la tierra, Tlaltecuhtli.

Fotos: Héctor Montaño

Inicia Experiencia Nocturna en Teotihuacan

Cortesía

La Experiencia Nocturna en Teotihuacan ha permitido en sus dos primeras temporadas que más de 40 mil personas se relacionaran con el pasado de esta urbe prehispánica de una forma novedosa y sugerente, para conocer y, por tanto, valorar la historia y significado, pasado y presente de este sitio arqueológico, destacó el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández.

Durante el inicio de la tercera temporada de esta iniciativa nocturna, el antropólogo manifestó que desde hace cuatro años en esta zona arqueológica se ha realizado un trabajo que llevó a arqueólogos, conservadores, custodios, ingenieros, tecnólogos, desarrolladores, creativos y funcionarios a dialogar entorno al reto de proporcionar a los ciudadanos mexicanos y a los visitantes extranjeros una experiencia nueva y sugerente, con los valores culturales excepcionales de Teotihuacan, sitio Patrimonio Mundial que cuenta con el mayor número de visitantes en México, alrededor de 3 millones 800 mil visitantes al año.

“Teotihuacan representa un puente hacia un pasado deslumbrante que forma parte de nuestras raíces y que ha conformado nuestra identidad como mexicanos, por ello, nos corresponde divulgarlo y preservarlo como uno de los legados patrimoniales más relevantes de las antiguas civilizaciones de México”, expuso.

Sobre el espectáculo de videomapping proyectado en la Pirámide del Sol, que narra la historia de la Ciudad de los Dioses, su fundación, creencias, deidades y su vínculo con el cosmos y los elementos sagrados, el titular del INAH mencionó que se trata de milenios de historia, que le dan al país un sentido de profundidad tan necesario, en un momento tan difícil como el que atraviesa, en el que se han perdido vidas, viviendas y patrimonios. “Teotihuacan nos demuestra que la historia de México es mucho más profunda y que su fortaleza, sin duda alguna, le permitirá salir delante de estas situaciones complejas”.

Detalló que con el empleo de tecnologías de la información y de la comunicación, se representa una experiencia fructífera en el ámbito institucional, académico y social, a propósito de la difusión del patrimonio cultural, resultado de la suma de voluntades y esfuerzos entre el INAH y el Gobierno del Estado de México, misma que permitirán profundizar en la investigación, conservación y difusión de este vasto patrimonio que posee no sólo Teotihuacan, sino toda la entidad.

“El INAH ha realizado un trabajo arduo que refrenda su compromiso no sólo con el patrimonio arqueológico sino con la sociedad en su conjunto, reconociendo su condición plural, pluricultural y multilingüe, y buscando que la sociedad tenga acceso a los bienes y servicios culturales que ofrece el estado, a través de la Secretaría de Cultura”, puntualizó.

En el acto inaugural estuvieron alumnos de diversas escuelas primarias de la región, así como los presidentes municipales de San Martín de la Pirámides y de Teotihuacán, Francisco Robles Badillo y Arturo Cantú, respectivamente, y del director de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, Alejandro Sarabia González.

 

Foto: Mauricio Marat

 

Consejos para viajar con tu mascota

Evelyn Velázquez

CDMX, septiembre de 2017. ¿Viajarás próximamente pero no quieres dejar a tu mascota? Te dejamos 7 consejos para que tus ‘amigos peludos’ te acompañen en tus aventuras.

Un periodo vacacional, para muchos, no sólo es un momento de descanso, es un tiempo ideal para estar en compañía de un “mejor amigo”, en otro ambiente, haciendo cosas distintas a las acostumbradas, pero antes de empacar las croquetas, hay algo que debes saber: los gatos no disfrutan los viajes, son muy arraigados a su territorio; en cambio, los perros son excelentes acompañantes, sobre todo, si están acostumbrados a salir contigo.

Antes de partir. Para darle mayor tranquilidad, antes de meterlo a la jaula transportadora, pon aceite de lavanda en tus manos y dale un breve masaje con aromaterapia. Empieza en la columna o en la base de la cabeza, esto evitará que se ponga nervioso durante el trayecto en autobús.

Busca sitios que sean pet friendly. Hoy en día, hay una gran oferta de hoteles que aceptan mascotas y, aunque el sitio esté acondicionado para animales, no olvides llevar su cama o frazada para que duerma sin complicaciones

Es mejor el ayuno. Unas horas antes y durante el viaje, no lo alimentes, para evitar que se maree y vomite. Es conveniente que consultes con su veterinario si es necesario algún medicamento para prevenir estos síntomas.

Si viajas en autobús. Investiga líneas y viajes en los que acepten el traslado de mascotas. Conoce sus lineamientos y condiciones para dicho servicio. La mayoría piden documentar a las mascotas antes del viaje, y tienen un límite sobre su peso y tamaño. Así mismo, ten en cuenta la duración del traslado, pues no suelen aceptar mascotas para viajes con duración mayor a 8 horas.

Alista sus maletas. Para viajar con tu mascota en autobús, es necesario que lleves su propia jaula transportadora en buenas condiciones, así como sus documentos de vacunación y cualquier otro certificado que sea requerido por la empresa de autobuses.

Comida e hidratación. Lleva suficiente comida para el trayecto. Evita modificar sus horarios de comidas y cambiar el alimento al que está acostumbrado, de este modo, reducirás trastornos gastroentéricos. Considera que las mascotas suelen ser transportadas en la cajuela del autobús, con excepción de perros lazarillos, por lo que debes preparar sus alimentos y agua con anticipación.

Identificación y seguridad. Recuerda colocar una placa con su nombre y tus datos. Cuando lo bajes del autobús asegúralo con su correa, ya que aun cuando lo consideres “muy tranquilo”, el estrés del viaje puede provocar que baje corriendo y se ponga en peligroso si estas cerca de la carretera.

¡Ahor sí! A disfrutar el paseo.

 

Planea tu viaje a Chiapas

Evelyn Velázquez

Enclavado entre selvas y montañas, Chiapas es una fuente inagotable de parajes naturales que ofrece al turista descanso y aventura. Es un destino con tradiciones arraigadas, y lleno de historia al ser uno de los asentamientos importantes de la cultura maya.  Te dejamos algunas recomendaciones para que, si no has viajado a este estado, te animes y lo conozcas; quedarás encantado.

Pueblos mágicos 

San Cristóbal de las Casas es una de las ciudades coloniales mejor conservadas de México. Está formada por una serie de barrios tradicionales, cada uno es conocido por algún comercio o costumbre particular. Si lo tuyo son las fiestas, en enero, Chiapa de Corzo ofrece a sus visitantes la celebración más grande de la región, con sus danzas tradicionales, es considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su importancia histórica e identidad cultural, mientras que el ambiente colonial de Comitán de Domínguez, te atraerá al instante por su arquitectura virreinal única.

En busca de aventura

Dale rienda suelta a tu alma aventurera; puedes practicar rafting en el Río Lacanja, entre saltos de agua. En la Cascada El Chorreadero, ubicada en Tuxtla Gutiérrez, puedes practicar caminata y rappel en las paredes de roca calcárea que enmarcan el paraje, o descender en bicicleta de montaña por los cerros de la Bola y Tres Picos, acompañado por guías del Centro Turístico Sierra Morena.

Qué comer

Alimentarse en esta región es una experiencia enriquecedora, ya que sus recetas datan de la época prehispánica, combinando ingredientes, colores, olores y sabores exóticos, convirtiéndolos así, en sus platillos típicos; no dejes de probar los tamales chapanecos; el más famoso es el de chipilín, una planta silvestre que crece en lugares tropicales del estado; también los hay rellenos de plátano, de elote y de barbacoa.

No te puedes ir del estado sin saborear sus bebidas ancestrales, como el pozol, que se prepara con cacao, agua y maíz; o el tascalate, una vitamínica preparación ideal para tus largas caminatas descubriendo el estado, sus ingredientes son maíz, piñones, cacao, canela y achiote. Para probar comida típica, nada mejor que los mercados tradicionales.

Café, café y más café

La ruta cafetalera es una de las experiencias más fascinantes de turismo alternativo, ya que recorrerás caminos entre la espesa vegetación para encontrar una docena de fincas localizadas en la región del Soconusco, a una hora de Tapachula, cuya producción de café y el manejo de recursos naturales son lo más importante. Entre las que más destacan están La Chiripa, Hamburgo y Argovia, puesto que en sus instalaciones también se practica senderismo, bicicleta de montaña y otras actividades.

Qué comprar

Olvídate de los souvenirs, aquí lo mejor son las artesanías, elaboradas por las comunidades indígenas con técnicas heredadas de sus antepasados. Podrás adquirir piezas de barro blanco, indumentaria tradicional, como los huipiles y rebozos; máscaras de las danzas tradicionales los “parachicos”, las cuales adornan con flores, animales y paisajes; también podrás comprar cofres, baúles y muebles elaborados con una técnica de pintura denominada “laca”.

No esperes más, tu próximo viaje podría ser una experiencia única en el hermoso estado de Chiapas.

 

Imágenes: archivo

Digresiones frente al mar

I

Tu voz es recuerdo y futuro
empieza cual susurro
y sube
cual estruendosa voz de dios.
Al oírla, sonrío
desde mis entrañas
que bien saben, estoy
en una exquisita mezcla
de magia, espacio y tiempo.
Soy de ti.
Agua y sal, de ti.
Me mezo en tus ondas sonoras
y tirito al sentir la espuma
que tu voz deja, al decir mi nombre
al inmortalizar mi nombre
una y otra vez
esta noche.

II

Los colores explotan
son las seis de la mañana
y el naranja con carmesí
colman el horizonte.
Nada se compara con la vista
del amanecer a las orillas
de las límpidas nubes rebotando la vida
mostrando la verdad
desnudando el alma.
Los primeros rayos clarean ya
con el amarillo y el azul edén
renace el tiempo
desde el vientre, hasta la garganta
activando el lagrimal.

III

Tu piel me roza
cada vez con mayor abarcamiento
piel tersa, diáfana, núbil
por la que no pasa el tiempo
ni abismos ni tormentas.
Tu piel es azul turquesa
blanca en sus puntas de suavidad
con sabor a sueños y esperanza.

IV

Beso tus labios que son los míos
los del mundo, los de todos,
labios de sal, transparentes
tu erotizante roce me transforma
y cual canto de sirena
acudo a ti
a tus labios
a tu piel de brisa
y te entrego un beso.
Me he transformado.

V

La muerte se desvanece frente a ti.
Y todas las dudas.
No hay maldad que resista el oleaje
del mar en Punta Maldonado
de la piel oscura de su gente
de los sabores y calidez afromexicanos
del sueño hecho posible.

Nada importa ya del pasado enmohecido.
Hoy por ti, pacífico dios,
he renacido.

Pablo “Mácrom” Saldaña
@ArbolHueco

Los mexicanos prefieren viajar en autobús

Evelyn Velázquez

Los mexicanos y su interés en el turismo nacional han acercado a los usuarios al uso del autobús como primera opción para sus viajes de placer o de negocios, ya que tienen un precio menor, comparado con los boletos de avión. De acuerdo con datos del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), en 2016 se realizaron 550 millones de viajes en autobús foráneo.

En México, circulan más de 81 mil autobuses, específicamente, 55 mil se dedican a movilizar a más de dos millones de personas diariamente a algún destino turístico nacional. De acuerdo con la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), cuatro de cada 10 viajes terrestres se hacen en un autobús.

Al año, los mexicanos se transportan de dos a ocho veces en unidades foráneas, pues para largas distancias, suelen ser cómodos y modernos. Según datos de ClickBus, plataforma online para venta de boletos de autobús, esta actividad en México, representa 3% de los ingresos. Las rutas de mayor demanda son a las ciudades de México, Acapulco, Veracruz, Xalapa y Oaxaca.

“La industria del autobús llegó tarde a la venta de boletos en línea, esto es un fenómeno global. En el caso de México, se dio principalmente por la fragmentación del mercado, en el que existen cientos de pequeñas autolíneas. Con plataformas tecnológicas que las integran, e iniciativas propias de los grandes grupos, se está disminuyendo esta brecha rápidamente”, comentó Marcus Paiva, director de ClickBus* en México.

Por su parte, la Secretaría de Turismo (Sectur) señaló que el estimado de turistas nacionales y extranjeros que utilizan autobuses como su medio de transporte, representan 80% de la población, lo cual se traduce en un estimado de 226 millones de excursionistas nacionales que han viajado por el país.

La industria de autobuses turísticos se ve beneficiada ante el alza de precios, sobre todo, aquellas que cuentan con rutas a Estados Unidos, marcando un flujo importante de pasajeros nacionales e internacionales. De acuerdo con datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el transporte de pasajeros juega un rol importante en la industria del turismo en México, ya que representa 9% de la misma.

*ClickBus es una plataforma online que ofrece boletos de autobús para cerca de 20 mil rutas, gracias a su alianza con más de 20 autolíneas. El uso de ClickBus permite al usuario olvidarse del traslado a taquillas y filas, teniendo la posibilidad de adquirir sus boletos con cargo a su tarjeta de crédito o débito, mediante su aplicación móvil o a través de la web.

 

Imagen: http://bit.ly/2qxrU9w

Arte y simbolismo de las máscaras de diablo de la Mixteca, en muestra fotográfica

Cortesía INAH

La máscara tradicional de diablo hecha de madera, que se elabora principalmente en los talleres artesanales del municipio de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, es una de las manifestaciones culturales más representativas en la región Mixteca. Su expresión y simbolismo, captados por el lente de la fotógrafa Zurisaday Galicia, son tema central de la exposición Música para los diablos.

Compuesta por 20 imágenes en blanco y negro, la muestra que se presenta desde el 23 de junio en el Museo Regional del Ex Convento de Santo Domingo Yanhuitlán, en Oaxaca, perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), da cuenta del trabajo artístico de las máscaras elaboradas por el escultor Alejandro Vera Guzmán, usadas para la Danza de los diablos durante la fiesta patronal de Santiago Juxtlahuaca, Oaxaca, que se celebra el 25 de julio.

De acuerdo con la fotógrafa Zurisaday Galicia, durante la fiesta patronal se bailan dos danzas principalmente, la de los chareos, conocida también como moros contra cristianos, y la de los diablos. La primera trata de la lucha en la que los cristianos españoles, con la inspiración y ayuda divina de Santiago Apóstol, vencen a los musulmanes.

La Danza de los diablos se considera complementaria a la de Chareos, en ella sólo participan hombres ataviados con saco, mascadas, chivarras, chicote y caretas de madera con expresiones diabólicas, quienes bailan al ritmo de la música de viento conocida como chilena, con la intención simbólica de llevarse al infierno a los moros.

La fotógrafa oaxaqueña, quien se ha desarrollado en áreas como el retrato de paisajes y vida urbana, decidió documentar gráficamente el trabajo de creación de las máscaras y no tanto la ejecución de la propia danza, ya que a partir de la expansión de este baile hacia otras regiones, incluso en Estados Unidos, el disfraz de diablo se ha distorsionado.

“Hoy día los participantes solicitan a los artesanos modelos más grotescos, situación que pone en riesgo la tradición; anteriormente las máscaras representaban a la gente de la comunidad y los creadores sólo copiaban los rasgos”.

Entre las fotografías que se exhiben destacan Sutil maldad, en ella la artista confronta al bien, representado en la imagen de Jesucristo, con el mal, expresado en la máscara de diablo. Debate manifiesta un enfrentamiento entre dos seres perversos, y Expresión infinita ofrece un acercamiento a las distintas máscaras que elabora el maestro Alejandro Vera en su taller, así como las de otros artesanos.

La directora del recinto, Itandehui Franco Ortiz, detalló que las representaciones de diablos son un referente común que se da, bajo distintas concepciones y ejecuciones, en toda la Mixteca.

“En su mayoría, las danzas de Oaxaca surgieron durante la época colonial, etapa marcada por la resistencia de algunos grupos autóctonos a perder sus tradiciones. Esta oposición a la doctrina evangelizadora fue entendida por los españoles como una manifestación del demonio, de ahí que bailes como el de los diablos tengan esta connotación”.

Música para los diablos se podrá admirar en la planta baja del ex convento hasta agosto próximo. La muestra se enmarca en el programa de actividades Lengua mixteca, imagen, arte urbano y nuevas tecnologías, que se desarrollará en el recinto museístico los días 22 y 23 de junio, con la presentación de conferencias sobre la preservación del idioma.

El Museo Regional del Ex Convento de Santo Domingo Yanhuitlán se ubica en Carretera Internacional sin número, Santo Domingo Yanhuitlán, Oaxaca, abierto de martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas, el costo general es de 40 pesos. Acceso gratuito para maestros, estudiantes, menores de 13 años y afiliados al INAPAM con credencial vigente. Los domingos la entrada es libre para público nacional.

 

Descubren en Campeche zona con densidad inusitada de construcciones prehispánicas

Cortesía INAH

Entre 2013 y 2014, tres sitios de grandes dimensiones emergieron en una zona ignota para la arqueología maya. Un grupo de especialistas liderados por el arqueólogo Ivan Šprajc, regresó hace poco a la parte norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, para reconocer el área de influencia alrededor de Chactún, Lagunita y Tamchén, topándose con un paisaje altamente modificado por los mayas, donde podrían encontrarse pistas sobre su colapso en esta zona.

Šprajc, director del proyecto de investigación avalado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es consciente del grado de preservación de este espacio cubierto por la selva baja y mediana. Salvo pocas huellas de reutilización de algunos monumentos en el periodo Clásico Terminal o Posclásico, varios siglos antes de la conquista española, los arqueólogos encontraron aquí un paisaje cultural “fosilizado”, abandonado hace más de un milenio.

El hallazgo inicial de Chactún con sus numerosas estructuras piramidales y palaciegas, y casi una veintena de estelas con jeroglíficos; y el posterior descubrimiento de Lagunita y Tamchén —la primera con una espectacular fachada que representa al monstruo de la tierra con sus fauces abiertas y una serie de monumentos esculpidos, y la segunda caracterizada por edificios alargados y numerosos chultunes dispersos en su superficie—, hicieron necesario comenzar a determinar su hinterland o zona de influencia.

En esta temporada de investigación que abarcó dos meses, el equipo de arqueólogos y geodestas con apoyo de gente local, lograron recorrer un área de más de 100 km². Se dirigieron a lugares de potencial interés ubicados sobre todo al norte de Chactún, espacios referenciados en los modelos de elevación del terreno, obtenidos en 2016 para un área de 200 km² mediante el uso del LiDAR (Laser Imaging, Detection and Ranging).

La adquisición de los datos fue realizada por el Centro Nacional de Cartografía Láser Aerotransportada (NCALM, por sus siglas en inglés), adscrito a la Universidad de Houston, en Texas, Estados Unidos.

En los productos derivados del uso del LiDAR y durante las verificaciones en campo, se constató “una densidad inusitada de conjuntos habitacionales, calzadas (sacbés), y modificaciones agrícolas como albarradas y terrazas, lo que indica una cantidad significativa de pobladores y —sospechamos— el advenimiento de tiempos difíciles para el periodo Clásico Tardío-Terminal, entre el 600-1000 después de Cristo, que hicieron necesario aprovechar el más mínimo pedazo de tierra.

“Prácticamente toda el área que recorrimos presenta terraceo, es decir que el trabajo modificó la forma natural del terreno, y fueron estas obras las que durante siglos permitieron la sobrevivencia a una población bastante numerosa”, explica el investigador del Centro de Investigaciones de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes.

Lo anterior —abunda quien también fuera investigador del INAH— se observa en el manejo de los recursos hídricos: albarradas frecuentemente con canales, aguadas con terraplenes que reflejan mantenimiento o excavación, canalizaciones en los bajos, etcétera, modificaciones que si bien pueden encontrarse en el sur de Quintana Roo y sitios como Caracol, en Belice, tampoco proliferan en todas las Tierras Bajas Mayas.

Con los modelos derivados de la técnica LiDAR pueden hacerse análisis para establecer, por ejemplo, las relaciones entre la densidad de ocupación y ciertos rasgos del medio ambiente, patrones de los flujos de agua naturales y aspectos que reflejan su manejo, detalla el arqueólogo Luis Torres Díaz, colaborador del proyecto.

“Incluso a partir de Sistemas de Información Geográfica pueden hacerse cálculos de densidad, cuántas personas pudieron residir en estos espacios. Asimismo, estas alteraciones artificiales del terreno nos hablan de la explotación de ciertos recursos, de manera que se puede definir cómo fueron modificando cada una de las pendientes y las áreas, caso de los bajos, que no se prestaban para habitación”.

Pese a la exactitud de los datos obtenidos mediante el LiDAR, ciertas características de las estructuras y la presencia de monumentos, como estelas y altares, sólo pueden verificarse en campo. Tanto Ivan Šprajc como el doctor Octavio Esparza, investigador del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, comentan que esta zona, en el norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, tiene varias peculiaridades.

“Encontramos cierta continuidad con los estilos arquitectónicos de las regiones Río Bec y Chenes, que ocupan la parte oriental de Campeche y porciones adyacentes de Yucatán y Quintana Roo. Lo anterior se ejemplifica en la fachada zoomorfa de Lagunita, muros con bloques de piedra finamente labrados y torres gemelas; pero hay aspectos sorprendentes: construcciones piramidales poco comunes en la región Río Bec y conjuntos de estructuras relativamente pequeños pero con gran cantidad de canchas de juego de pelota —cada pueblito tenía su juego de pelota, algunos hasta dos—,  lo cual es raro en las Tierras Bajas Centrales.

“En cuanto a la configuración de los grupos arquitectónicos se notan distinciones, pues en la parte norte del área recorrida hallamos plazas cerradas por estructuras continuas, más o menos cuadrangulares, con esquinas redondeadas”, relata Šprajc.

De acuerdo con el epigrafista Octavio Esparza, también fue sorprendente la gran cantidad de piedras cilíndricas —con un diámetro promedio de 50 cm—  ubicadas en las plazas y alineadas en grupos de tres o cinco, o formando un círculo, cuya función no se ha podido establecer hasta el momento. Otro rasgo inusual, aunque previamente encontrado en Lagunita, lo representan los altares cuadrangulares con tambores de piedra como soportes.

“Durante esta temporada registramos sólo tres monumentos esculpidos, al parecer del periodo Clásico Tardío: un par de altares con textos jeroglíficos y la representación de un gobernante y una entidad descarnada, respectivamente, además de una estela también con la imagen de un personaje importante, cuya iconografía y forma es parecida a otra del sitio de Pechal, localizado a poca distancia al noreste del área recorrida”.

Estos tres monumentos, refiere el también arqueólogo, se suman a los cerca de 25, también labrados, que se registraron entre 2013 y 2014 en Chactún, Tamchén y Lagunita.

“Si bien, la cantidad de inscripciones descubiertas es escasa, refleja este interés que tuvieron las élites locales de darse a conocer. Lo interesante es que hasta el momento no hemos hallado alguna que haga referencia a la dinastía Kaan que gobernó Calakmul y que influyó en varias regiones, esto podría indicar que ésta no tuvo injerencia en esta zona relativamente cercana a su asiento”.

El doctor Ivan Šprajc concluye que por ahoratenemos más preguntas que respuestas” sobre el área de influencia alrededor de Chactún, Lagunita y Tamchén. Después de todo sólo se tiene idea sobre un área de 200 km², “mientras que la región circundante que permanece arqueológicamente desconocida rebasa 3,000 km2”.

Las investigaciones de 2017 del proyecto Paisaje Arqueológico y Dinámica Cultural en el Área de Chactún, Campeche, fueron financiadas por la Agencia Eslovena de Investigaciones Científicas, Ken & Julie Jones Charitable Foundation (Estados Unidos) y con apoyo de empresas privadas.

Piezas inéditas en el Museo Arqueológico Subacuático en Campeche

Cortesía INAH

Una colección de 900 piezas que proceden de medios acuáticos o están relacionadas con estos contextos, muchas de ellas inéditas, que van desde el periodo Pleistoceno Medio hasta la época industrial, se podrá observar en el Museo Arqueológico Subacuático Reducto San José el Alto, en Campeche, recién inscrito por la UNESCO en el Registro de Buenas Prácticas en materia de protección, conservación y difusión del Patrimonio Cultural Subacuático.

La arqueóloga Helena Barba Meinecke, especialista de la Subdirección de Arqueología Subacuática, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y miembro del Consejo Consultivo Científico y Técnico de la Convención 2001 de la UNESCO, detalló que la colección se exhibirá en seis salas de este inmueble histórico de la ciudad de Campeche, donde el público podrá asociar las piezas con sus ambientes submarinos y generar la sensación de estar inmerso en ellos.

En la sala introductoria se explicará de manera didáctica qué es la arqueología subacuática, cómo laboran los especialistas y la relevancia de este patrimonio cultural. El recorrido continuará con un espacio relacionado con la Prehistoria en el que se recreará una cueva para que los visitantes puedan experimentar cómo vivían los primeros americanos que habitaron la península de Yucatán.

“Ahí se exhibirá una réplica de Naia, el esqueleto de la mujer más antigua encontrada en la cueva de Hoyo Negro, en Tulum, Quintana Roo, junto con evidencia de fauna del periodo Pleistoceno (13000 A.P.)”, explicó Helena Barba.

En la tercera sala, la gente podrá sentir que está dentro de un cenote, con toda la parafernalia y los materiales que se han encontrado en estos espacios vinculados con el inframundo, así como elementos de la navegación prehispánica maya, de la que aún se sabe muy poco.

“En ella se presentará un conjunto de piezas clave, de las más antiguas recuperadas en la península, que nos hablan de cuestiones rituales y de la vida cotidiana de los mayas de diferentes estratos sociales”.

En el siguiente núcleo temático se abordará la navegación en la época del Contacto y las diferencias de los contextos arqueológicos de los siglos XVI, XVII y XVIII, a partir de la artillería y los bienes que se han localizado en estos ámbitos.

La quinta sala albergará una colección importante conformada por 350 piezas inéditas que proceden de los últimos hallazgos en el arrecife Alacranes, por lo que Helena Barba asegura que no existe ninguna similar en México ni en el mundo.

Indicó que todo el acervo de 900 piezas se ha reunido a lo largo de más de tres décadas de trabajo en arqueología subacuática, pero la colección más numerosa procede del trabajo realizado en Campeche en los últimos 15 años. Hay cerámica, lítica, metales preciosos, gemas, restos óseos, anclas, cañones, réplicas, entre una diversidad de objetos que han permitido ir reuniendo algunas partes de un gran rompecabezas.

Comentó que desde su recuperación en campo hasta su llegada al museo, las piezas han pasado por una serie de etapas para su limpieza, desalinización,  aplicación de químicos —dependiendo si proceden de un medio salino o de agua dulce o semidulce—, y tratamientos para su conservación. “Ha sido una labor de por lo menos cinco años de trabajo del área de restauración del Centro INAH Campeche”.

Añadió que ya se necesitaba un museo de este tipo, dado que se han recuperado numerosos bienes cultuales muebles a lo largo de más de tres décadas de trabajo y es hora de poderlos sacar a  la luz, que la gente conozca  y disfrute este patrimonio.

“Vamos a llevar a la gente a través de espacios museográficos que armonicen con los bienes culturales en exhibición, de tal manera que pueda sentirse, por ejemplo, dentro de una cueva y apreciar los las piezas vinculadas con ese medio. El objetivo es que el visitante entienda el contexto en su generalidad y no de manera parcial viendo sólo objetos. Pretendemos contar historias en cada sala de manera didáctica, sencilla y divertida”, precisó la especialista del INAH.

El proyecto museológico, cuya inauguración está prevista para finales de este año, está a cargo de la Subdirección de Arqueología Subacuática y de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, con el apoyo económico de la Secretaría de Obas del gobierno del estado de Campeche.

Helena Barba añadió que la parte lúdica de este proyecto, promovida por el estado de Campeche y prevista para el año próximo, se ubicará en Playa Bonita y consistirá en la recreación de un pecio en el que el visitante podrá entrar al agua, bucear y “vivir un naufragio”.

Para ello, se hará la réplica de un barco sumergido del siglo XVIII (de 80 metros lineales), seis cañones, cuatro anclas y la simulación de su carga. El objetivo es contar la historia de su hundimiento, muchas veces con la pérdida de vidas humanas, y cómo lo encontró el arqueólogo subacuático.

“Con esta réplica se creará un arrecife artificial, con apoyo de la Universidad Autónoma de Campeche. De esta manera, la gente podrá cerrar el ciclo de entendimiento sobre el patrimonio arqueológico sumergido y crear el sentido de apropiación de dichos bienes para su preservación.

Helena Barba indicó que, junto con el Nevado de Toluca, el Museo Arqueológico Subacuático Reducto San José el Alto, son ejemplos de Buenas Prácticas en materia de protección, conservación y difusión del Patrimonio Cultural Subacuático. Cada cuatro años serán reevaluados por el Consejo Consultivo, Científico y Técnico de la UNESCO, por lo que deberán mantener un estándar de calidad.

Recrean pasajes de la historia de México con Playmobil

Cortesía INAH

Hace más de cinco décadas, Jaime Torres Bodet (1902-1974), entonces secretario de Educación Pública, concibió a la Galería de Historia, Museo del Caracol, como espacio lúdico en el que —con ayuda de personajes de barro y objetos de utilería— se recrearan pasajes importantes de la historia de México. Ahora el curador e historiador, Pavel Luna, interesado en seguir esta línea de trabajo, ha organizado la exposición Playmo historia, que exhibirá seis maquetas con distintos pasajes de la historia universal y del país elaboradas con juguetes armables playmobil.

            La muestra fue inaugurada el 27 de mayo a las 12:00 horas en la Sala de Exposiciones Temporales de dicho recinto, perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y contó con el apoyo de la Asociación Mexicana de Coleccionistas de Playmobil (Amexplay), quienes armaron las escenas.

            “La propuesta es semejante a la que planteó Torres Bodet hace 56 años; él imaginó el espacio museístico con recreaciones de los momentos históricos más importantes, en aquel tiempo lo criticaron y decían que eso no era un museo, sino que parecía  una juguetería, pero ignoraban que ese era el objetivo: acercar al público escolar a la historia de una manera lúdica. Ahora retomamos esa idea y la presentamos con el formato de las figurillas playmobil”.

            El experto añadió que se exhibirán seis maquetas: dos sobre la historia universal (el antiguo Egipto y los vikingos), y el resto harán referencia al devenir de México, pero inspiradas en escenas que ya se observan en el museo.

            El historiador explicó que para que las figuras tuvieran semejanza con los personajes históricos se utilizaron accesorios de otros sets. “Por ejemplo, para representar a Maximiliano se usó la barba de un Santa Claus y la capa de un superhéroe; es decir, no se fabricaron especialmente los personajes, sino que se caracterizaron con todo aquello que se encontró a la mano”.

            La muestra, que permanecerá hasta el  30 de septiembre, será cronológica, por lo que los visitantes conocerán primero detalles del antiguo Egipto, civilización que surgió en 3100 a.C. y se estableció a las orillas del río Nilo. Se caracterizó por sus enormes pirámides y monumentos, como la Gran Pirámide de Guiza, la famosa Esfinge o los templos de Ramsés II.

            El recorrido continuará con el diorama dedicado a los vikingos, pueblos originarios de Escandinavia que se dedicaban a la agricultura y a la ganadería, y  también fueron grandes navegantes, en una época en que se viajaba poco, para lo cual construyeron barcos ágiles y muy resistentes.

            La siguiente maqueta, La Plaza Mayor de México, alude al espacio que los españoles erigieron en el siglo XVI y fue el corazón político y religioso de la Nueva España. En los alrededores se encontraba el Palacio Virreinal, la Catedral Metropolitana y el edificio del Ayuntamiento, así como el mercado el Parián. A este espacio  llegaban todos los grupos sociales: indígenas, españoles, criollos, negros y mulatos.

            La cuarta recreación es sobre la piratería en la Nueva España. Durante el virreinato los mares fueron acosados por filibusteros ingleses, holandeses y franceses que atacaban los navíos que transportaban riqueza a la Corona española. Para hacer frente a los piratas, en los puertos se construyeron fortalezas como la de San Juan de Ulúa y amurallaron ciudades como Campeche.

            La quinta maqueta está dedicada al Puente de Metlac, gran obra de ingeniería ferroviaria que se construyó para comunicar a la Ciudad de México con el puerto de Veracruz en el siglo XIX; tiene 137 metros de curva y 28 metros de altura por encima de una barranca con exuberante vegetación. La belleza de este paso fue inmortalizado por el pintor José María Velasco y ahora se podrá apreciar en esta recreación.

            La muestra concluirá con el diorama México. Árbol de la vida. A diferencia de las piezas tradicionales de barro que narran el inicio de la creación, en ésta se aprecia una síntesis de la historia de nuestro país. Desde la fundación de México-Tenochtitlan hasta la promulgación de la Constitución de 1917. Entre los personajes que se observan destacan: Hernán Cortés, Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, José María Morelos, Benito Juárez, Maximiliano y Carlota, Porfirio Díaz, Emiliano Zapata, Francisco Villa y Venustiano Carranza, además del pueblo mexicano.

            Las maquetas miden 120 cm por 120 cm, y el árbol alcanza los 80 cm de alto por 80 cm de ancho.

Playmo Historia estará acompañada de un taller para niños que se impartirá los sábados  3, 10, 17 y 24 de junio a las 13:00 horas, en el que se realizarán figuras con las piezas de playmobil y las más creativas recibirán un presente. La actividad es gratuita. Además, los asistentes se podrán tomar fotos con tres figuras de tamaño natural que acompañarán a la exposición.

La Galería de Historia, Museo del Caracol, se ubica en la rampa de acceso al Castillo de Chapultepec (Primera Sección del Bosque de Chapultepec). Costo: 70 pesos; entrada gratuita para estudiantes, maestros y personas de la tercera edad. Horario: 9:00 a 16:15 horas.

Fotos: Héctor Montaño