Cantarán por la reconstrucción de Puebla

Luis Dinorín

A un mes del sismo que cambiara la vida de muchos, sobre todo en Puebla, Oaxaca y la ciudad de México, diversos músicos y compositores poblanos se unen para recolectar víveres que ayuden a las familias, quienes, perdieron gran parte de su patrimonio en la capital y diversas regiones del estado; y es que como se ha dicho en varias ocasiones, esto aún no termina.

Con el apoyo de lugares emblemáticos para la comunidad de cantautores poblanos como Café Galería Amparo, Café Roma, Peña La Escondida (Cholula) y la Casa del Mendrugo, músicos locales y nacionales se unen en una noble causa, denominada “Cantando por la reconstrucción”.

El Barrio del Artista es la sede del evento, el sábado 21 de octubre, que dará inicio a las 17 horas y donde contemplan la participación de cantautores reconocidos en la escena nacional, como Mauricio Díaz “Hueso”, Rafael Mendoza, Armando Rosas y Armando Chacha.

La escena local estará representada por Gareli Ramírez y la CIA del Son, Lalo Bermúdez, César Munguía, César Alejandro, Daniela Baglietto, Marco Rojas y Franco Nicolau.

Armando Rosas fue parte de lo que en su momento nombraron “La Camerata Rupestre” y es parte de la historia musical de la Ciudad de México.

Rafael Mendoza destaca en solitariom pero también lo hizo al lado de compositores como David Haro y Marcial Alejandro cuando formaron “La Bohemia”.

En tanto, el talento del poblano Mauricio Díaz brilla desde el inicio de su carrera. Destacó como estudiante en el taller de canciones de Amparo Rubín, hecho que dio origen a un trabajo conjunto con Eugenia León en la producción de su primer disco. Hoy, el cantautor es reconocido como uno de los exponentes más importantes de la canción contemporánea en México.

 

U2, un árbol con raíces mexicanas

Dos semanas después del 19S, U2 volvió a México, extendiendo los brazos de The Joshua Tree en un abrazo fraterno tras la tragedia. 

Víctor Serrano Lira.

“But yes, I’m still running!”. El fragmento, de I still haven’t found what I’m looking for, es mucho más que una línea de una canción emblemática. Para México, en especial para el corazón del país y sus arterias, es una declaración de batalla, de levantarse ante la desgracia: sí, fuimos golpeados, pero seguimos aquí, latiendo, corriendo, tratando de amanecer una mañana más con vida, en días oscuros que también pasarán.

Para una banda como U2, después de más de 40 años en la carretera, se trata de un recordatorio, de mostrar en el escenario, en acción sobre la tarima, que siguen siendo el grupo de rock más grande del planeta hoy en día y, muy probablemente, desde el siglo pasado. Para lograrlo, se reinventan a través de su álbum más emblemático, The Joshua Tree, que los mantiene activos en una gira que conecta al menos tres generaciones de sus fieles más fervorosos.

La fórmula de celebrar el aniversario de una placa legendaria sacándola de gira por el mundo no es novedosa, pero quizá nunca se había hecho con una obra de arte del calibre de The Joshua Tree. Lanzado en 1987, se trata del álbum que cierra una era para U2, una colección épica de canciones inspiradas en la profundidad de los Estados Unidos de América, sus sonidos y vastos territorios, un viaje del desierto californiano del título del disco al barrio neoyorquino de Harlem, pasando por LA, Las Vegas y Nueva Orleans. 30 años después de su aparición, esta road movie sónica se montó en escena, con un show a la altura de las circunstancias y la Ciudad de México fue incluida en la hoja de ruta.

El fatídico martes 19 de septiembre, dos semanas antes de la cita pactada, el país experimentó un sismo de proporciones terroríficas. Pero no sólo tembló la tierra; muy poco después se movieron conciencias, manos, sentido de unidad, memorias y fuerzas que hasta entonces parecían adormecidas. Sin embargo, así como la solidaridad inundó calles y se abalanzó en escenarios de tragedia manifestándose en pueblos y ciudades, el luto también extendió su capa, nos cubrió en diferentes escalas de grises, en un spleen melancólico, invisible y lleno de miedo por temidas réplicas que, aunque nunca llegaron, causaron estragos en los sueños de millones de mexicanos.

Con las heridas frescas y aún expuestas, la visita de U2 fue providencial. No para olvidar ni distraerse, sino para celebrar la identidad de una sociedad compleja y reconocer su fortaleza, impulsada por los estragos de un fenómeno natural inevitable que reveló profundas grietas en el sistema político, en los mass media tradicionales, en las autoridades de gobiernos estatales y locales que palidecieron y se quedaron cortos ante la organización colectiva.  Así, la cita con el cuarteto irlandés tuvo un significado muy especial, pues fue como un abrazo cálido, un aliento a través de la música, una invitación para no rendirse y seguir adelante, corriendo.

Las proporciones técnicas de la gira son sorprendentes. En particular la enorme pantalla horizontal en la que Adam Clayton, The Edge, Larry Mullen Jr. y Bono son proyectados y donde, en resolución 8K, las canciones de The Joshua Tree son reinventadas, en paisajes, montañas, carreteras, la luna llena, colores y poemas, que se quedan grabados a fuego en la pupila.

Con todo y el despliegue tecnológico, el comienzo del concierto muestra que la música es la mayor virtud de U2, como fue y siempre ha sido. Un prólogo en cuatro tiempos, con la pantalla en standby, eriza los vellos de los brazos, y pone a vibrar las cuerdas vocales con Sunday bloody Sunday, New year’s day, Bad y Pride, todas anteriores al protagonista de la noche, sendos himnos de los primeros años interpretados muy cerca de la gente, en un escenario que extendió sus brazos entre la multitud.

Sin pausas y casi sin tomar aliento, el Lado A de The Joshua Tree comienza a girar en directo. No cabe duda que este side es el más intenso, pues contiene al menos cuatro canciones habituales en el repertorio clásico de U2. Así, las cerca de 60 mil personas reunidas en el Foro Sol permanecen de pie con Where the streets have no name, I still haven’t found what I’m looking for, With or without you y una pesada versión de Bullet the blue sky, una historia inspirada en la política intervencionista estadounidense atestiguada por Bono y su esposa Ali, en una visita a Nicaragua y El Salvador. Con Running to stand still completan la primera cara, una pequeña joya del tesoro que adorna esta noche de fábula.

Durante la interpretación del Lado B en el área de gradas sólo los más fieles creyentes del credo de U2 no se sientan ni dan tregua. El promedio de edad del público oscila entre los 35/45 años y en realidad hay muy pocos millennials, pues a ellos les tocaron (pobres) los álbumes menos ambiciosos de los dublineses.

Este momento del concierto es inédito en la relación de U2 con México, pues se escucha por primera vez un puñado de canciones que no habían incluido ni en Zoo TV, Pop, Vertigo ni en 360, las giras que anteriormente habían presentado en el DF. Hay mucha intensidad en estas seis piezas del Lado B, tal vez porque la banda se siente cómoda al tocarlas; The God’s country, por ejemplo, suena nueva, sin fecha de caducidad, como si no pesaran sobre su esqueleto folk tres décadas de vida. Lo mismo pasa con la tétrica Exit, con Mothers of the disappeared, con Red hill mining town, todas ellas piezas del mismo rompecabezas, reimaginado por la mente creativa del holandés Anton Corbijn, el cerebro visual de U2 que dio vida a las pequeñas historias en video que acompañan este show.

Cuando The Joshua Tree concluye aún hay tiempo para otro recorrido, un breve paseo por el U2 de los noventas y el puente que construyeron para seguir respirando en el siglo XXI. En este capítulo suena Beautiful day, Elevation y Vertigo, una trilogía de canciones optimistas, puro rocanrol que conecta directo a las neuronas, con momentos de franco lucimiento para The Edge y Larry Mullen Jr., quien se da vuelo aporreando la tarola y haciendo vibrar frenéticamente los platillos de su drumkit.

Poco antes del final de este prólogo energético apuestan por Ultraviolet, un homenaje a la mujer, desfile de rostros donde destacan en especial las figuras de Frida Kahlo, María Félix y, oh sorpresa, Carmen Aristegui, mezcladas entre las miradas de Michelle Obama, Angela Merkel, Michelle Bachelet y hasta Salma Hayek, en un recorrido muy celebrado/cuestionado por la audiencia, eso sí con una canción estupenda, el track 10 del aclamado Achtung baby.

De esa segunda gran obra maestra de U2 (que, en 2021, cuando cumpla 30 años, merecerá su propia gira de homenaje) la banda incluyó One, con el mensaje más profundo para México, que concluyó con una bandera enorme, deslumbrante, impresionante tricolor en la pantalla, mientras Bono daba su muy personal discurso de unidad, digno del Nobel de la Paz al que, como Murakami en Literatura, ha sido candidateado habitualmente, sin ganarlo… todavía.

Después de dos horas de un performance inolvidable llega la despedida con Spanish eyes, una canción para fans, que sólo conocedores como los hermanos Valdovinos López podrían identificar al escuchar los primeros acordes. Y aunque el encore no es para nada complaciente, U2 lo ha logrado de nuevo, esta vez en el momento exacto, superándose a sí mismos, con intensidad, con fuerza y virtuosismo, en pie de lucha, dando lo mejor de sí, no sólo ejecutando un simple concierto de rock y facturando a su cuenta, sino fundiéndose con México en un abrazo fraternal y solidario cuando más lo necesitábamos.

Fotos: Víctor Serrano Lira, Agencias

Video: Víctor Serrano Lira

 

 

Presentarán en el Cenart danza multimedia para niñas y niños

Cortesía

El Centro Nacional de las Artes (Cenart) y la compañía de danza Mandinga Mar presentan ¿Has visto bailar a las nubes?, un espectáculo multimedia de danza participativa para niñas y niños.

A través de lámparas de mano, escaleras de tijera, túneles de tela y arcos, la producción busca expandir los límites de la imaginación de los pequeños. Es una invitación para explorar el entorno, descubrir posibilidades, transformar la realidad y provocar la acción a través del estímulo de la imaginación.

Todos hemos mirado al cielo para encontrar figuras, personajes e historias en las nubes. Es precisamente desde ese enfoque que se desarrolla el espectáculo de 40 minutos, protagonizado por tres bailarinas, un bailarín y la participación activa de los niños asistentes. A partir del juego de las nubes, se desarrolla una estructura en la que la danza interactúa con el video, las acciones musicales y la imaginación.

Con música original de Leika Mochan y Gioachino Rossini en versiones de Carlos Campos y Acerina, la puesta en escena es coreografiada y dirigida por Irene Martínez e interpretada por los bailarines y cocreadores Javier Navarro, Cinthia Renee Portes, Prema Ariel Torres y Laura Trejo Cortés.

La compañía de danza Mandinga Mar, fundada por la coreógrafa Irene Martínez en 1988, ha colaborado en ocasiones anteriores con el Cenart para obras como La Zaranda (2006) y La Bola (2014).

¿Has visto bailar a las nubes? está pensada para niños a partir de 5 años de edad. Se presentará el sábado 23 y domingo 24 de septiembre, a las 12:00 horas, en el Foro Experimental Black Box del Centro Nacional de las Artes, ubicado en Av. Río Churubusco 79, Col. Country Club, Ciudad de México. La entrada tiene un costo de $80 pesos. Boletos disponibles a través del sistema Ticketmaster y en las taquillas del Cenart. Estacionamiento gratuito.

África, India e Irán en el ciclo Músicas del mundo

Cortesía Cenart

Tras agrupaciones que muestran la riqueza cultural de África, India e Irán se presentarán en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), como parte del ciclo Músicas del mundo. El Auditorio Blas Galindo recibirá a Lian Ventura, Subhranil Sarkar y el Ensamble Didar, que ofrecerán conciertos hasta el 25 de junio.

Este ciclo inicia con el concierto Semillas Negras, a cargo de Noelia Ventura, conocida artísticamente como Lian Ventura, compositora y cantante, artista interdisciplinaria formada en las artes de la música, las letras y la danza. Ha producido tres discos de manera independiente: Deshojando amor, Razón o Azar y Semillas Negras, a cargo del productor y compositor Yuri Nilo.

El sábado 17 y domingo 18 de junio, a las 19:00 y 13:00 horas, respectivamente, sucederá el concierto de Subhranil Sarkar, músico, compositor y maestro que es considerado como uno de los más prominentes sitaristas de la India, quien ha llevado música y tocado los corazones de su público a lo largo y ancho de Europa, Estados Unidos, Canadá, India y México.

Perteneciente al estilo Etawah, Subhranil Sarkar ha sido músico acompañante del gran Ustad Shahid Parvez Khan. En México ha impartido talleres y clases magistrales, presentaciones en radio, así como conciertos en lo que ofrece al público una experiencia espiritual, dando a conocer la música tradicional del norte de la India o Hindustani.

El grupo que cierra el ciclo Músicas del mundo es el Ensamble Didar. Música tradicional de Irán, la única agrupación en México y América Latina representante de la música tradicional persa. Ellos se presentarán el sábado 24 y domingo 25 de junio, a las 19:00 y 13:00 horas, respectivamente.

Se trata de un ensamble cuya trayectoria ha propiciado que el profundo espíritu de su poesía y el emblemático legado musical de memoria vívida, es decir, el Radif; junto el poderoso encanto del Setar y otros antiguos instrumentos de sutil belleza, vayan asentándose cada vez más entre la preferencia y el cálido recibimiento del público mexicano.

El Ensamble Didar está conformado por la cantante iraní Shekufeh Mohammadi; el compositor e investigador en música antigua, Manuel Mejía Armijo en la interpretación del oud o laúd árabe; el setarista Manuel Sauceverde; el músico José Pablo Jiménez, quien interpreta el kamanche; el reconocido músico percusionista Francisco Bringas, en el Tombak y Daf; y el director Mehdi Moshtagh en la ejecución del Tar y Setar.

Todos los conciertos del ciclo Músicas del mundo se llevarán a cabo en el Auditorio Blas Galindo. Los boletos tienen un costo de $120 pesos y están a la venta a través del sistema Ticketmaster y en las taquillas de Cenart, donde se otorgarán descuentos de 50% a estudiantes, maestros, INAPAM, Sépalo y maestros a la cultura, con credencial vigente.

Aletya y Paco Mostro lanzan con todo su primera colaboración juntos

Staff

“Soñé que tú me querías y que yo era tu dolor” dice el último sencillo de Aletya Serrano, y que se encuentra disponible en diversas plataformas desde el 2 de junio.

“Soñé” es mi segunda milonga, asegura. Una milonga es la forma más rudimentaria de un tango, lo que es el son a la salsa. Considero que hay que retomar el camino de experimentación que dejaron compositores como Agustín Lara, quien escribió tangos y pasos dobles. Así comienza la charla Aletya Serrano con elmuromagazine.com, al presentar el más reciente track de su autoría, en el que se hace acompañar por el Cantautor urbano pop Paco Mostro.

Aletya y Paco cantaron juntos por todos los escenarios poblanos, una primera milonga también autoría de la compositora, con ese ritmo tradicional argentino. Dicha pieza se titula “¿Qué has hecho de mi vida?”. Que animó a Aletya a escribir “Soñé”, y llevarla más allá.

“Somos muy buenos amigos, a ambos nos gusta lo que hacemos solos, sabía que en algún momento haríamos una colaboración, así que trabajé en la canción pensando en su participación”, explica la cantautora.

Con este track, Aletya Serrano se mantiene a la vanguardia al no crear un disco completo, pero vigente en los oídos de los poblanos y el mundo entero.

“Me gustaría realizar otro álbum, pero también, realizar un sencillo, es una forma de poder organizar tu trabajo y tus posibilidades como artista independiente y autosuficiente”, concluyó Aletya Serrano.

Te dejamos el video.

Acá otras plataformas en donde podrás escucharlo.

 

“Tunguska”, reflexión sobre lo extraño del amor y los fenómenos naturales

Cortesía INAH

Tunguska es una pieza artística interdisciplinaria en la que se mezclan una fascinante historia de amor y una expedición que busca resolver uno de los misterios más impactantes del siglo XX: el supuesto meteorito que en 1908 cayó en lo más alto del valle de Tunguska, Siberia, en lo que fuera la URSS.

Esta obra, que ofrecerá funciones el sábado 20 y domingo 21 de mayo en el Sótano del Estacionamiento del Centro Nacional de las Artes (Cenart), conjunta las disciplinas de la danza, el teatro, la música, la pintura, el dibujo y la oratoria para crear un espectáculo lúdico-ambulatorio.

Basada en el cuento Tunguska: Luces en el cielo de Siberia, escrito por David Schmidt en el libro Más frío que la nieve: Cuentos sobrenaturales de Rusia, esta propuesta presenta instalaciones o ambientaciones que posteriormente son intervenidas por bailarines, músicos, actores, artistas visuales y oradores que aporten performáticamente a la construcción e intervención del discurso.

El público experimentará una especie de visita al museo, donde entra a contemplar una pintura, una escultura o una instalación, cada una de ellas manifestando su propio lenguaje. Sin embargo, durante y al final de dicho recorrido, el espectador tendrá la oportunidad de realizar una mezcla de imágenes, movimientos y sonidos para crear su propia interpretación museográfica.

Tunguska: Luces en el cielo de Siberia, es un texto que narra en 14 días no continuos la historia del ingeniero Matvéi Pakírov durante la investigación de los extraños sucesos de 1930 en la región de Tunguska, Siberia; en la cual el gobierno de la URSS reunió a sus mejores investigadores e ingenieros para recuperar material de un supuesto meteorito que ha caído en lo más alto del valle de dicho pueblo y utilizarlo en la industria soviética.

Para poder hacer su viaje, Matvéi Pakírov debe dejar a la persona de quien está enamorado: Tania, quien a su vez se encuentra en pleno proceso de divorcio de un marido violento. Debido a esto, Matvéi comienza a escribir en su diario tanto de las experiencias  derivadas de la expedición a Tunguska, en donde comienzan a suceder sucesos extraños cada vez que se acercan más a la Zona Cero, así como de su relación amorosa con Tania, la cual crece con cada telegrama.

Al llegar a la Zona Cero sólo descubren árboles quemados, no encuentran nada, no hay sonido, no hay animales, no hay cráter, mucho menos meteorito. Destrozado por el fracaso de la expedición, Matvéi regresa a casa por unos cuantos días a los brazos y calor de su amada, pero debe volver a Tunguska para proseguir con su investigación.

Durante su estadía en dicho pueblo, llega un telegrama de Tania agradeciendo su compañía y amor incondicional, pero le dice que es momento de despedirse, un feliz regreso con su exesposo la espera. El cuento intenta plantear la interrogante dicotómica entre ¿Qué fue más raro, los acontecimientos de Tunguska o el comportamiento de Tania?

Tunguska ofrecerá funciones en el Estacionamiento del Centro Nacional de las Artes, el sábado 20 de mayo, a las 18:00 y 20:00 horas; y el domingo 21 de mayo, a las 17:00 y 19:00 horas. Posteriormente se presentará en Casa de la juventud LATA, el sábado 29 de julio, a las 18:00 y 20:00 horas, y domingo 30 de julio, a las 17:30 y 19:00 horas. La entrada a todas las funciones es libre, cupo limitado.

Pa’ servir a usted

“El rey Leonardo,
Leonardo el león,
de los animales
monarca y campeón.
Él tiene enemigos
que no le quieren bien
como malas pulgas
y sin sesos también…”
El rey Leonardo. La lupita

Banda formada a inicios de la década de los años 90. Héctor, Rosa, “Bola”, Lino, Poncho y Michael, fueron la alineación original. Rock, funk, hard rock, folklore, disco y punk; la fusión de su sonido. Y de ahí, al día de hoy. Pa’ servir a usted, Que bonito es casi todo, Tres-D, Caramelo macizo, Lupitología y Te odio, su discografía.
No recuerdo bien, pero tuvo que ser en alguna tocada en CU donde vi por primera vez a La Lupita. Pero sí recuerdo que una de las primeras canciones que escuché, fue aquella que en las briagas familiares solían poner interpretada por Los Tigres del Norte. “Contrabando y traición”, la historia de Camelia a ritmo de rock. En ese momento, escuchar esa rola era como decirle a mi papá que me gustaba algo que también a él le gustaba, pero a mi estilo.


Pa´ servir a usted, me parece un gran disco. No sé si se deba a que por ser el primero y, en medio del auge del rock en la década de los 90, mi despertar a la juventud, me parecía algo genial. No lo sé. Hoy sigo pensando eso.
De Las Islas, en el Estadio Tapatío Méndez, en el estacionamiento del Estadio México 68 y en el Estadio de Béisbol, tengo los mejores recuerdos de cuando vi a La Lupe.
Eran esos toquines en los que la entrada era un kilo de productos no perecederos. Era chido saber que tenías asegurada tu entrada, pues bastaba con ir a la despensa de la casa y chingarte un kilito de arroz, frijol o lo que fuera. Con el paso del tiempo y la aparición de nuevos discos, el sonido de La Lupita fue cambiando, al igual que su alineación. Lo que no cambió es el ánimo y lo bien que tocan.
Con sólo escuchar los primeros acordes de “Ja, ja, ja” el hormigueo se apoderaba de mí, y todos a bailar y a hacer coros o bien, echarte la rola completa.

Y así, hemos avanzado juntos, hemos recorrido el camino juntos, aunque no pegados. Actualmente La Lupita celebra 25 años de andar en el rock. Lo interesante de esta celebración es que se están presentando en escenarios pequeños. Está chido, pues un masivo, algo como un Palacio de los Deportes o un Metropolitan es bueno, pero verlos en lugares pequeños, tiene magia.
No hay que olvidar que… Qué bonito es casi todo y dejo por aquí “El funeral del Payaso” … cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia.

 

@AnaLau

Fotos y videos: Internet

25 años de Antidoping

“…Jamaicano, boliviano, africano,
no sé de dónde vienes, pero eres mi hermano.
Si mi cultura quieres conocer,
cuenta con mi cantón al que le puedes cae”

Hierberos”, Antidoping

El pasado 19 de marzo, en el marco del Festival Vive Latino, en el escenario principal, se presentó Antidoping. Banda de reggea mexicano que, sin duda, me pone a bailar. La agrupación es originaria de la Ciudad de México, y sus inicios fueron por 1992. Es por ello, que anunciaron su festejo por 25 años de andar sonando los metales. Este año, Antidoping está de fiesta.

Este reggea, a mi parecer, es fácil de digerir. Sus acordes, fusiones y letras, hacen la composición perfecta. Las letras, cargadas de experiencias e historias, te llevan de la mano de cada personaje. Es imposible no imaginarte a Rudy…

Stop me reising al right
better thiking my fiushor
afuera lo negativo
que no queremos problemas, acá no, no
¡oh, oh, oh, Rudy
Rud boy…”

En cada oportunidad que he tenido de disfrutar esta banda, es inevitable que mueva los pies, “Lola” es otro de los personajes de Antidoping, y es que, pobre Lola…

Lola, te quedaste sola… oh, oh, oh.
Lola, se te fue tu amor

Lola, ese negro con el que tú salías
tuvo un problema en la comisaría.
Fuiste a esconderlo a casa de tu tí
a
al negro lo expulsaron por extranjerías…”

Como buenos rastafaris, la onda va por la sensibilización, la armonía y disfrutar de vivir. No hay más, me parece que es simple, un mosaico cultural de fácil vista o, en este caso, armónico. La agrupación cuenta con cinco discos de estudio y uno en vivo, grabado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Un gran disco que recopila los éxitos, y en un lugar tan icónico como Sancris.

En sus dos décadas y media de trayectoria, se han presentado en ciudades de Europa, Estados Unidos, Canadá, Latinoamérica y por supuesto, México. Es Lola, el soundtrack de la película La mujer más fea del mundo, dirigida por el español Miguel Bardem.

Desde el Vive Latino hasta el Festival Cervantino, de aquí para allá, el Antidoping lo único que quiere es que bailes y cantes sus rolas, por ello, resaltan, el festejo de su primer cuarto de siglo en la escena musical.

Mega fiesta, 25 años en resistencia, es lo que auguran para el próximo 15 de julio, que será en el Pabellón Cuervo, en la Ciudad de México. Si gozas el reggea y quieres bailar rico, sugiero que vayas a este evento y disfrutes, antes de que la noche caiga en el barrio…

Desde el quinto piso la pude observar
tiene los senos firmes y unos muslos
sorprendentes…
Él apenas con trece, ella rebasaba los treinta,
ella vende su cuerpo en la Merced,
y él desde arriba, no lo comprenderá
la noche cayó en el barrio!
Peligrosa la calle, su sombra se tambalea,
el alcohol la fulminó, la fulminó”

El Antidoping rifa. Les dejo una muestra: su presentación en el pasado Vive Latino.

¡Vívelo!

Arte Espaciado encabeza el Festival El Niño y la Tierra

Luis Dinorín

Liliana Sosa Richaud tuvo la idea de crear un espacio para promover eventos culturales en Puebla y en San Martín Texmelucan. Para realizarla, cuenta con el apoyo incondicional de sus amigos, Moisés Irineo Guzmán y Aline Karina Suárez Tejada, quienes gestionan desde la capital del estado. Los tres son responsables de Arte Espaciado, una especie de Foro Cultural móvil o ambulante, pues va a donde le permitan.

Con menos de seis meses de haber iniciado el proyecto, los jóvenes serán responsables de las actividades que se realizarán en el marco del Festival El Niño y la Tierra, en las instalaciones del Parque Ecológico El Chamizal, de San Martín Texmelucan, en el que habrá talleres, música, teatro, círculos de lectura, exposiciones, pintacaritas y hasta papalotes.

El cine club

El cine es un tema de gran interés para los integrantes de Arte Espaciado y por ello, han realizado proyecciones de películas de directores y creadores mexicanos, aunque, algunos no son tan conocidos, forman parte del catálogo de su propio Cine Club México, un proyecto que también es ambulante y que ha llevado cintas de diversos géneros a escuelas y a unidades habitacionales, entre otros sitios.

Los talleres

Los jóvenes entusiastas de Arte Espaciado también imparten talleres de cineminuto y de cámara estenopéica, especialmente entre el público infantil de diversos sitios. Los costos de estos talleres pueden ser de entrada libre, o entre 30 y 100 pesos, todo con la finalidad de generar interés en los pequeños por el mundo del séptimo arte.

A futuro

Arte Espaciado viajará con su cine club a Morelia, en Mayo y, como prensa, al Festival de Cine en Pachuca, Hidalgo, para vivir e intercambiar experiencias con otros gestores culturales. Ellos promueven cualquier disciplina considerada artística o cultural, además de dar a conocer la propia ciudad de Puebla en el ámbito turístico, siempre de una manera original. Los integrantes quieren que el proyecto crezca en número y alcance, esa es una de las metas a corto plazo de Arte Espaciado.

Pronto, El Muro Magazine tendrá más noticias de Arte Espaciado, en las que se difundirán sus próximos eventos. ¡Estén pendientes¡

También les dejamos el promocional de Arte Espaciado para el Festival El Niño y la Tierra.

Lo que unos ven inservible, para un niño puede ayudar a conservar la vida. Aquí nuestro promocional audiovisual para el festival "El niño y la Tierra" Nos vemos el próximo domingo 30 de abril en punto de las 12:00 hrs.en San Martín Texmelucan. ¡ENTRADA LIBRE!

Posted by Arte Espaciado on Tuesday, April 25, 2017

Quinto Patio en la calle

Dichosos los poetas pobres,
de ellos será el reino de los cielos.
Así empezaba nuestro amigo
su andar en la ciudad sin sueños”

Don Palabras. Maldita Vecindad

Que “detuvieron” a Duarte, que marzo es el mes más violento en lo que va del sexenio de EPN, que un dreamer fue devuelto a su patria y clausuraron El Borrego Viudo… qué más da; lo relevante es que La Maldita tocará en el Zócalo de la Ciudad de México, en una presentación gratuita.

Después de pleitos, dime y diretes por parte de la agrupación y una temporal separación en 2015 en el Festival Vive Latino, se presentan nuevamente con una gira en la que festejan treinta años de carrera y veinticinco años de que El Circo, saliera a la luz.

La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, banda formada por ahí de los años ochenta en la Ciudad de México, fusión de rock, reggae, ska, punk, entre otros; han regresado a los escenarios para recordar que la música une, la música vibra y es un buen pretexto para tomar las calles nuevamente.

Varias han sido las presentaciones que este grupo han dado en el centro de la capital del país y es que, además de ver y escuchar a una banda icónica del rock nacional, el concierto será GRATIS. Palabra que a todos nos gusta. Actos que jalan a un buen de gente.

A mi parecer, los conciertos gratuitos saben mejor. Claro, sólo tienes que pagar tu traslado y no más. El Zócalo de la caótica ciudad ha sido escenario de varios de estos eventos. Sus inicios fueron cuando el Partido de la Revolución Mexicana (PRD) tomó las riendas del gobierno de la Ciudad. Evidentemente, en aquel entonces, los tintes de estos eventos, eran políticos; pero ¡qué chingados!, si había movida, había que ir.

Círculos de paz y baile, es la consigna de esta banda. La analogía es buena; al bailar ska, se forman círculos y los madrazos están a todo lo que dan, pero sin pleito, sin pedo, de cuates. Aunque nunca falta el pendejo que no se aguanta.

Roco, Sax, Aldo, Pato, estoy segura harán vibrar la plancha del Zócalo como lo hacen en cada lugar que se presentan. Su Quinto Patio Ska, es recopilación de sus canciones al paso del tiempo.

Estaba en la maldita vecindad
y desde la azotea contemplaba el barrio
veía en la esquina al Solín brincando al chapulín
sobre botellas rotas.

Enfrente había un organillero con su vuelta tras vuelta
juntaba unas monedas
pensaba en sus tiempos de mojado
cuando uno morenaza le robo el corazón.

Abajo en un supermercado
conozco a Rafael el amigo de Carlos
y a diario miro por la ventana
volar al patineto tatuando las paredes.

Y Toño tocando su trompeta
mientras el cocodrilo llega quemando llanta
mujer no hagas caso de apariencias
cuidado con el chulo que anda de camaleón.

Fiesta de la calle
música del barrio
bienvenido si vienes en paz.

Fiesta de la calle
música del barrio
todo el mundo a gozar.

Canciones que llenan de emoción
ritmo, melodía, música, la vida
el barrio, la noche y la fiesta
la chamba y el chante la música que suena.

Los cuerpos que se unen en parejas
bailando y gozando
en círculos de paz,
patillo.

Quinto patio ska.

Por eso agarré mi mochila
y como un pata de perro
me puse a rolar
bailando entre música y cultura
lenguajes y colores
vida y diversidad.

Escucha las voces de la gente
que claman por justicia
por paz y dignidad.

Carnales la música es el puente
donde siendo distintos
nos podemos encontrar.

Y así, La Maldita, nos invita a disfrutar a creer y a bailar. Pronto, según un comunicado, anunciarán la fecha en la que será este concierto y hay que ir. A disfrutar y después, a cenar en El Popular.

Les dejo este video para que vayan calentando motores.

 

Foto: Internet