A los que están

A los amorosos del 19S,
de todos los años, de siempre…

Ahí están
con las manos llenas de tierra
callos, llagas y esperanzas
tienen las piernas cansadas
los pies de tamal
la voz rasposa por el polvo…

Cantan
el Himno Nacional, el Cielito Lindo
a Serrat, K-POP, a Belinda
y saben guardar silencio
-el más amoroso silencio
que con el puño en alto espera
una voz, un golpecito, un aliento-
se toman de las manos
para dar las gracias
extender auxilios y templanza
alimento, paz y ropa
amor y medicamentos
amor y juegos
amor, amor, amor y fe.

Y miran entre los resquicios
hacia el cielo
hacia la nada
con los ojos cristalinos
llenos de bondad, de alegría
llenos de tristeza
desazón y ansiedad
ojos tan bellos
como el sol de la mañana.

Van por la ciudad
con dolor en la espalda
el cuello torcido
las alas ajadas
el estómago vacío
pero van volando
con el corazón ardiente
encendido cada vez más
latido a latido
cual supernova.

Van por la ciudad
con el ardor colmándoles la piel
la saliva ennegrecida
los brazos tatuados
con quebrantos
con sus datos
nombres
teléfonos
direcciones
contactos
que son un pueblo
un solo pueblo.

Y salen al campo,
caseríos, rancherías
comunidades lejanas
“lejanas”
tan cercanas como sus mejillas
que se enrojecen con un “gracias”
con una comida austera
ofrecida por aquel que es el otro
pero son a la vez ellos mismos
con cuerpo de otro
pero el alma conjugada
en un solo ser.

Ahí están
Vienen, van
Caminan, remueven
Luchan, conmueven
Con la frente llena de esperanza
de hallar vida
de perpetuar la humanidad.

Ahí están.

Y no puedo más
que decir: gracias.

@ArbolHueco
Pablo “Mácrom” Saldaña

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